La cáscara de huevo protege y sostiene las estructuras blandas internas.
Es semipermeable al aire y al agua, y ayuda a prevenir la infección bacteriana. Alrededor del 94-95 % de la cáscara de huevo seca está compuesta por carbonato de calcio (CaCO3) y pesa entre 5.5 y 6.0 g (0.19- 0.21 oz) (Mongin, 1978)
La membrana del huevo es un material biopolimérico singular formado por fibras de colágeno (tipo I, V y X) y recubierta de proteínas de la clara, proteínas de la matriz de la cáscara y carbohidratos como glucosaminoglicanos y ácido hialurónico.
Cómo se debe consumir la cáscara de huevo? Triturarla hasta convertirla en un polvo, hervirla hasta que esté blanda, secarla y luego mezclar con agua para su consumo o agregar a las comidas como condimento
Según la Asociación Estadounidense del Huevo (“American Egg Board”), el cascarón del huevo está compuesto de carbonato de calcio (aproximadamente 94 %) con pequeñas cantidades de carbonato de magnesio, fosfato de calcio y otras materias orgánicas, como proteínas