Una llamada anónima alertó a la Policía de Arequipa sobre el hallazgo de un costal sospechoso en el paradero del cruce de la vía con los desvíos hacia Israel y Miguel Grau, en la zona conocida como Chiguata. Un transeúnte notó el costal y, al acercarse, descubrió el cuerpo sin vida de una joven mujer. La escena motivó el despliegue inmediato de efectivos policiales y personal de Criminalística para iniciar las investigaciones.
Las autoridades identificaron a la víctima como una joven de 24 años, embarazada de cuatro meses. El examen preliminar del cuerpo determinó que la muerte se habría registrado entre seis y ocho horas antes de su hallazgo, por lo que la data de fallecimiento coincide con la madrugada. El caso cobró notoriedad al trascender que la principal hipótesis apunta a un feminicidio perpetrado por la pareja sentimental de la joven.
Según las declaraciones del hermano de la víctima a la Policía, el acusado había manifestado su negativa a aceptar la paternidad y expresado su descontento con el embarazo. Esta oposición generó tensiones en la relación. Las primeras diligencias señalan la posibilidad de asfixia como causa de muerte.